Frío y carnaval
Pues si es una putada. La persona a la cual se le ocurrió poner carnaval a medio Febrero se merece una gran ovación por demostrar su soberbia inteligencia. Sobretodo porque mi disfraz constaba de un par de chanclas a modo de calzado. Y claro, yo siendo fiel a mi disfraz me dediqué a pasearme en chanclas por Barcelona durante todo el día (que no la noche).
Durante la noche encontré más sensato calzarme un par de bambas destrozadas que tenia por el armario y que abrigaban bastante más que las Chanclas de dedo - con las cuales podría haber perdido varios dedos de los pies por congelación - aunque si por la mañana hacía frío por la noche no encontramos pingüinos paseando por la calle.
Sin embargo, y sin ningún tipo de duda, la frase celebre del día (proferida por aun trabajador de BCNeta - Un basurero - el cual iba en su camión con su compañero al lado) es la siguiente:
El caso es que observamos todos sorprendidos como el camión aminora el paso y procede a bajar la ventanilla para luego exclamar las palabras ya antes citadas. Al oír tal sandez nos giramos todos (incluido yo) para observar el artífice de la misma el cual, al ver que yo no era "la del turbante" sino "el del turbante" solo atina a proferir las siguientes palabras:
Durante la noche encontré más sensato calzarme un par de bambas destrozadas que tenia por el armario y que abrigaban bastante más que las Chanclas de dedo - con las cuales podría haber perdido varios dedos de los pies por congelación - aunque si por la mañana hacía frío por la noche no encontramos pingüinos paseando por la calle.
Sin embargo, y sin ningún tipo de duda, la frase celebre del día (proferida por aun trabajador de BCNeta - Un basurero - el cual iba en su camión con su compañero al lado) es la siguiente:
A mi me mola la del turbante.En referencia a mi evidentemente. Pero se deben aclarar las circunstancias. Estábamos todos hablando bajando hacia la parada del bus y, no recuerdo porqué, me quedé mirando hacia el lado opuesto del lugar donde nos dirijamos. Coincidió que, en ese mismo instante, el camión empezó a subir por esa calle estando yo de espaldas al vehículo.
El caso es que observamos todos sorprendidos como el camión aminora el paso y procede a bajar la ventanilla para luego exclamar las palabras ya antes citadas. Al oír tal sandez nos giramos todos (incluido yo) para observar el artífice de la misma el cual, al ver que yo no era "la del turbante" sino "el del turbante" solo atina a proferir las siguientes palabras:
Ai, perdónY decide arrancar el vehículo e irse.
Comentarios
A mi me da pena el chico! xD