Revisión del Sanban Hanami S.O.S.
Para mi el Sanaban empezó el Viernes. A las cinco había multitud de cosas que montar, ir a Selecta Visión a buscar premios, comprar Ramen para venderlo en el bar, y colgar las lonas. Lo más remarcable del Viernes fue poner la lona de 8 metros de ancho. Si bien nos costó varias deliberaciones de como ponerla y varios intentos fallidos fue una cosa divertida y un recuerdo que me quedará del Sanban.
Al día siguiente llegué al Casal a las 8:30, ya se veía gente trajinando por el casal. Pero quedaban bastantes cosas por montar. Realmente no recuerdo bien lo que ayudé a montar el Viernes y el Sábado por la mañana. Tengo muy claro que la sala de Proyecciones la adecentamos el Viernes y creo que una parte de Videojuegos también, pero mis recuerdos se confunden en mi memoria.
Al día siguiente llegué al Casal a las 8:30, ya se veía gente trajinando por el casal. Pero quedaban bastantes cosas por montar. Realmente no recuerdo bien lo que ayudé a montar el Viernes y el Sábado por la mañana. Tengo muy claro que la sala de Proyecciones la adecentamos el Viernes y creo que una parte de Videojuegos también, pero mis recuerdos se confunden en mi memoria.
Después, un poco más tarde ocurrió una desgracia inesperada que nos obligó a cerrar la Sala del escenario durante un buen rato. A pesar de ello el evento prosiguió. Lo malo es que como no había ningún tipo de control en la entrada la gente que llegaba iba entrando al casal a pesar de que aún no habíamos acabado de montar. Eso evidentemente contribuyó al Caos que suele ocurrir en este tipo de eventos.
Luego me dediqué, entre otras cosas, a colgar carteles con la información de que actividades había en cada piso, hacer algún mini-descanso con unos amigos que habían venido, jugar el torneo de Magic y más tarde comerme un ramen. Un inconveniente del torneo de Magic fue lo ajustado del horario, ya que al ir Rol y Cartas, y algunos talleres en la misma sala, habían cosas que no cuadraban mucho. Habría estado bien tener una sala solo para Rol y Cartas.
Una vez comido salvé a aquellos que querían ramen de ternera encontrando una caja en el almacén conjuntamente con varias bolsas de palillos, garrafas de agua y galletitas de la suerte. Lo curioso es que habían enviado a Txitxi a comprar sin antes haber mirado allí. Lo más seguro es que nadie les dijese que quedaban más cosas.
Más tarde me tocó ir a hacer de bulto en la conferencia de editores. Cabe decir que no fue tiempo perdido del todo. Me enteré de que los Japoneses se toman las cosas con excesiva calma. Eso si se hicieron las victimas de las descargas "ilegales" -me costó contenerme y no decirles a la cara que hasta el momento en ni un juicio se ha fallado en contra de estas- un buen rato. Suerte que al final uno de ellos lo soluciono diciendo que en parte la culpa también era suya por no adaptarse.
A continuación partida de Munchkin, y a la calle; que había torneo de Yu-Gi-Oh!. Eso me obligó a mudarme a videojuegos y jugar al Halo 3 y morir repetidas veces. Cabe decir que durante la tarde unos chavales del barrio con una pinta un poco macarra se dedicaron a pasearse por el evento con un perro. Después de tres avisos de dos staffs diferentes seguían amotinados en videojuegos. Por suerte el conserje del casal consiguió que se fueran. Ninguna consola ni mando fue dañado ni robado en el transcurso del periplo.
La parte interesante sin embargo fue una vez acabado el evento en si. Tocaba recoger y habilitar el casal para los conciertos. A base de suplicas y ordenes conseguí que se vaciase la sala del escenario me armé con dos amigos míos y tres escobas (una para cada uno) y dejamos el lugar impecable. Bueno tanto no, pero el cambio fue impresionante. Sobretodo en la zona del bar donde casi ni se veía el suelo.
Luego fui a ayudar a recoger videojuegos bajar teles, muebles de la Play2, reorganizar la sala de proyecciones y dejarla tal cual estaba y un largo etcétera de cosas que había que reorganizar. Por el camino aproveche para hacerme amigo de uno de los chicos del casal que estaba en el bar y es máster de rol. (¿Os he dicho ya que tengo mono de rol?). Eso me impulsó más a pensar que hace falta cambiar de sede de Brigada.
Una vez echo todo eso, era hora de relajarse hasta que acabase el concierto. Hay que destacar dos cosas: la croqueta que hizo cierta persona por el césped mojado y la gran actuación de Barovia (Espero no haberla cagado al escribir el nombre) con temazos como la canción de Digimon, la del Tetris y la de las Tortugas Ninja entre otras. Lastima que no se supiesen la de Pokemon porque el publico se la pedía a gritos...
Para acabar, limpiar y reorganizar otra vez. Tuvimos que volver a limpiar la sala del escenario -esta vez con menos ahínco- y sacamos todos los sofás, el futbolín, las mesas y sillas y todas las cosas que habíamos semi-escondido, para volverlas a colocar en su lugar original. También redoblamos un par de lonas y guardamos la barra del bar provisional. Después de eso nos fuimos y los viejunos se fueron de fiesta y yo, cargado con mi pantalla y mis cables cogí el metro para volver a casa.
Agradecimientos:
- Al Casal de Guinegüeta y más concretamente a los que estaban allí aquel día. Por ser tan majos y ayudarnos a desmontar.
- A nuestros patrocinadores. Sin ellos no habría ni premios, ni lonas, ni la mitad de cosas que teníamos.
- A los stands. Por aguantar las movilizaciones a causa de la lluvia.
- A todo el Staff. Por organizar el evento y no sucumbir ante el estrés ni la ansiedad.
- A los colaboradores. Porque sois tan necesarios como el Staff.
- Y por último a todos aquellos que asististeis. Si no fuese por vosotros este evento no tendría razón de ser.
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